Este año ha sido un viaje lleno de cambios, aprendizajes y nuevas etapas, tanto personales como profesionales.
Después de los meses de julio y agosto con el centro cerrado por la inundación que lo cambió todo, y tras una pausa obligada por una operación, he tenido tiempo para parar, reflexionar y entender que, a veces, la vida nos frena en seco para ayudarnos a tomar impulso. 
Y ese impulso me lleva hoy, 11/11, un día lleno de energía y de nuevos comienzos, a dar un paso que hace tiempo tenía en el corazón:
Vita Stètic pasa a llamarse Ainé.
Un nombre muy especial, un nombre que guarda mi mayor inspiración: René y Aina, mis dos mayores tesoros 
Ainé no es solo el nuevo nombre de mi centro, es también la esencia de un proyecto que simboliza el cuidado, la esencia y la dedicación que siempre he querido ofreceros — una marca de cosmética creada con amor, respeto y conexión con lo natural—.
Hoy cierro una etapa con gratitud y abro otra con ilusión infinita.
Gracias por acompañarme en este renacer.
Lo mejor apenas comienza. 

